10 CONSEJOS SENCILLOS PARA LOGRAR UNA BUENA HIGIENE BUCAL

Actualizado: may 5


Aunque lo hacemos todos los días, es frecuente que no realicemos adecuadamente el cepillado dental. Aquí algunos consejos fundamentales para hacerlo mejor.





El buen cepillado dental es fundamental para el cuidado de la salud bucal y general de las personas. Una boca sana es garantía de un cuerpo sano.

En promedio una persona dedica unos 2,3 días del año a su higiene bucal.


Generalmente aprendemos el cepillado dental en la familia, escuelas y en ocasiones por odontólogos. Sin embargo se ha documentado que predominan hábitos incorrectos en la higiene bucal diaria.


Por esto le compartimos 10 tips muy sencillos que llevados rutinariamente harían que nuestra higiene dental sea óptima.







1 Cepillar los dientes después de cada comida


En la boca de un individuo viven más de 6000 millones de bacterias, poco menos que el total de personas que habitan la tierra. Estas se alimentan fundamentalmente de los carbohidratos que ingerimos y entre sus desechos se encuentran el ácidos y azúcares pegajosas que forman una película (placa dentobacteriana) que se adhiere a los dientes y encías. La actividad ácida es la causante de la caries dental y la propia actividad bacteriana puede desarrollar otras enfermedades bucales. El cepillado dental persigue la eliminación de la placa dentobacteriana y barrer los restos de alimentos. Después de las comidas se incrementa notablemente la velocidad de formación de la placa por lo que es oportuno el cepillado antes de dormir.





2 No dejar de cepillarse antes de dormir


La actividad de la lengua y otros músculos orales durante las funciones como tragar y hablar, es un mecanismo de autolimpieza. Igualmente la saliva que barre microorganismos, restos de alimentos, regula el ph bucal disminuyendo la acidez de la placa dentobacteriana. Al dormir prácticamente no hay actividad muscular y la saliva secretada disminuye en un 80%. La actividad bacteriana es más activa durante el sueño y se forma más placa. En suma, cepillarse antes de dormir es la manera de garantizar que la formación de placa dentobacteriana sea la mínima.



3 Cepillar todas las caras dentaria


A veces insistimos más en unas zonas que otras. Se recomienda establecer un orden que respetemos siempre. Hacer 8 a 10 repeticiones de cada área que cubra el cepillo antes de cambiar a la siguiente. El movimiento es de barrido más que de vaivén. Las personas normalmente se tardan 45-70 segundos pero siguiendo estos pasos se pueden completar los 2-3 minutos recomendables.




4 No mojar el cepillo antes de cepillarnos.


Esta práctica frecuente ablanda las cerdas del cepillo lo que compromete la calidad del cepillado. Al terminar se enjuaga y escurre para conservarse. Además debemos enjuagarnos la boca lo suficiente como para barrer los restos de placas y alimentos que quedan sueltos después del cepillado.





5 Limpiar la lengua.


Su superficie está cubierta por más de 10 mil papilas gustativas que dan la apariencia de una alfombra con una superficie irregular, en la que se depositan bacterias, restos de alimentos, células epiteliales y saliva. Estos compuestos forman una pelìcula blanquecina- parduzca denominada saburra y es una de las causas de la lengua saburral. Esta condición está asociada igualmente a otras enfermedades. En todo caso la primera recomendación es limpiarla al menos una vez al día. Puede emplear un cepillo de cerdas suaves o un raspador lingual.




6 Usar enjuagues bucales.


La mayoría tiene elementos antibacterianos que ayudan a disminuir la población de bacterias en nuestra boca. Pero OJO… no sustituyen al cepillado dental.




7 Usar el hilo dental.


Limpia las caras de contacto de los dientes que normalmente no alcanza el cepillo. Estas equivalen al 40% de las superficies de los dientes. Hacerlo preferiblemente antes del cepillado nocturno.





8 No compartir el cepillo dental.


Es de uso personal. Compartirlo con la pareja o familiares implica transmitir bacterias de una boca a otra. De igual manera no deben mezclarse en el mismo recipiente para conservarse.




9 Guardar el cepillo de diente en un lugar seco.


El cepillo dental posiblemente sea de las cosas más contaminadas que tengamos en la casa. Pueden contener hasta 10 millones de bacterias entre bacilos, estreptococos, estafilococos, hongos y algunos virus. Conservarlo de forma vertical y en un lugar seco disminuye la posibilidad de proliferación de los microorganismos que contenga. Además se recomienda no compartir el cepillo para evitar que se contamine con las bacterias de otros integrantes de la familia.




10 Cambiar el cepillo de dientes cada 3 meses.


Es el promedio sugerido, pero la condición que indica necesidad de cambiarlo es cuando se doblan sus cerdas. En caso de haber tenido una enfermedad infectocontagiosa debe cambiarse para evitar reinfecciones.




Esperamos que le sean de utilidad, póngalos en práctica y su higiene bucal estará sin duda en un nivel superior. No olvide que su sonrisa es su carta de presentación y su salud bucal una garantía de bienestar.







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