Lo que debes saber antes de comenzar el tratamiento de ortodoncia con brackets

Los brackets son un tema común por la gran cantidad de personas que lo necesitan. Al mismo tiempo, este tratamiento está rodeado de muchas dudas por la poca información disponible al respecto. A continuación ofrecemos respuestas a las preguntas mas comunes que recibimos en nuestra clínica.



Creo que estaríamos de acuerdo si afirmamos que casi todos en algún momento han tenido inquietud por los frenos o brackets que se utilizan para arreglar los dientes. Puede ser porque le han referido que los necesita en su cita con el odontólogo, o porque lo usa algún familiar, o hemos compartido con amigos y colegas que los tienen y que pueden bien llamar la atención. Seguro que siempre se mueve algo de curiosidad por cómo esos “fierritos” pueden arreglar los dientes.





Puede resultar impresionante apreciar los resultados cuando vemos artistas de Hollywood u otras personalidades cómo eran antes de usarlos y que linda queda la sonrisa después.


Consideremos además que entre el 60 y el 80% de la población tienen alteraciones de la mordida y que por tanto son candidatos a los brackets.En nuestros medios digitales y en la clínica son muchas las interrogantes que nos llegan con relación a los tratamientos con brackets o de ortodoncia.


Por eso hemos elaborado este post respondiendo las dudas que más frecuentemente nos han referido los pacientes con relación a los tratamientos de ortodoncia con brackets. Propongo incluso dejarlo como una invitación abierta para que los que tengan alguna duda nos la hagan llegar.


Iniciamos con una pregunta nuestra para entrar en contexto:


¿Qué es la ortodoncia?

¿Qué son los brackets y cómo trabajan?

¿Cuando se deben usar los brackets y qué importancia tienen?

¿Cómo puedo estar seguro de necesitar tratamiento y que corresponde?

¿Cuál es el límite de edad para un tratamiento de ortodoncia?

¿Qué tipos de brackets hay? ¿Cuál recomendaría?

¿Los brackets duelen?

¿Qué tiempo dura el tratamiento?

¿Siempre se tienen que extraer dientes?

¿Qué no se puede comer con los brackets?

¿Cómo debe ser la higiene bucal?

¿Con los brackets se puede hablar con normalidad?

¿Se puede besar con los brackets?

¿Los brackets pueden dañar los dientes?

¿Puedo usar brackets si estoy embarazada?

¿Es necesario extraer las muelas del juicio para los brackets?

¿Después del tratamiento los dientes pueden regresar a su posición inicial?



¿Qué es la ortodoncia?


La ortodoncia es la especialidad de la odontología que se encarga del estudio y tratamiento de los problemas del sistema bucal y facial que comprometen la oclusión (la mordida) desde el punto de vista estético y funcional. Interesa a los dientes, los huesos que lo soportan que son el maxilar arriba y la mandíbula abajo, los músculos de la masticación, los labios, la lengua y la cara en su conjunto.


Los ortodoncistas pueden corregir las alteraciones por medio de aparatos fijos como los brackets (los más conocidos) y aparatos removible comúnmente conocidos como plaquitas o de “quita y pon”. La elección de cada uno depende de lo que se quiera lograr en cada paciente y de lo que se prefiera para lograrlo.


Es esencial para el tratamiento de ortodoncia seguir un riguroso proceso de diagnóstico para establecer los problemas del paciente, el tratamiento y el aparato de elección. Los especialistas más experimentados respetan esta regla. Es que se tienen que considerar más de 40 variables al evaluar al paciente y la combinación de estas es la que define que tiene el paciente, que debe y puede hacerse, incluso considerando varias alternativas y que cuidados hay que tener durante el tratamiento.



Ejemplos de aparatos de ortodoncia fijos y removibles.














¿Qué son los brackets y cómo trabajan?


Los brackets son pequeños elementos que forma parte de las técnicas fijas de ortodoncia empleados en la corrección de los problemas de posición de los dientes, aunque comúnmente se utiliza el término para referirse integralmente a todo el sistema de tratamiento. En realidad cada diente tiene su bracket pues estos están diseñados para que cada diente tenga su posición ideal en el arco dentario. Alterar la colocación de los brackets puede afectar la posición de los dientes al final del tratamiento.


Las técnicas fijas se componen fundamentalmente por los brackets, alambres o arcos y los tubos que se colocan en los molares. Los brackets son el soporte, dicen como deben quedar cada diente. Los arcos ponen la fuerza para que los dientes se muevan. El arco pasa por cada bracket y se sostiene a estos con unas ligaduras de alambre o elásticas comúnmente conocidas como ligas, o con unas puertas que tienen algunos brackets conocidos como de autoligados.



Los componentes de las técnicas fijas incluyen a los brackets, arcos y tubos como los fundamentales pero se pueden emplear accesorios como ligas, resortes entre otros.












¿Cuando se deben usar los brackets y qué importancia tienen?


Los tratamientos con brackets se emplean para corregir malposiciones de los dientes que pueden determinar alteraciones estéticas y funcionales de la mordida. Las primeras son el primer motivo de consulta en ortodoncia. Aunque las segundas estén presentes, entre 7 y 8 pacientes de cada 10 que acuden por primera vez a consulta, lo hacen por su inconformidad con la belleza de la sonrisa, de sus dientes o la cara.


La belleza es un aspecto muy importante a considerar pues el cómo nos percibimos a nosotros mismos es clave para nuestra incorporación social. Está ampliamente documentado que las personas que tienen algún problema estético, a veces tan sencillo como tener los dientes anteriores con espacios entre ellos, se limitan para hablar, sonreir, conocer otras personas y asumen una actitud retraída e introvertida que puede afectar su psicología incluso.


Si asumimos que el concepto de salud de un individuo es el equilibrio entre lo biológico, psicológico y social, debemos ver que los problemas estéticos que lleguen a este nivel de afectación son un verdadero problema de salud.





Incluso la sociedad actual se ha hecho cada vez más visual y se han establecido estereotipos que sirven de paradigma para la evaluación de la belleza. Tristemente pueden influir subjetivamente y hasta intencionalmente a veces, en oportunidades de trabajo, en la atención que los maestros le dan a sus alumnos en función del atractivo facial. Hasta se ha documentado científicamente que puede determinar el nivel de severidad a la hora de impartir justicia a un acusado.


Por otro lado las alteraciones funcionales son muy diversas. La manera en que mordemos puede generar alteraciones posturales afectando el cómo andamos, nos paramos y dormimos. Algunos datos interesantes que sirven para entender la relación entre la mordida y otros problemas funcionales:


  1. El bruxismo o rechinamiento nocturno se desencadena por interferencias dentales cuando cerramos o deslizamos los dientes maxilares con los mandibulares. No está bien explicado el cómo, pero es un hecho que los dientes con problemas de posición que chocan antes que los demás en la mordida, producen hiperactividad muscular que se manifiesta con apretamiento de los dientes, principalmente de manera involuntaria y de noche.

  2. Hay una alta relación entre los dolores de cabeza y columna cervical y las maloclusiones. Al parecer se asumen posiciones de la cabeza compensatorias a la maloclusión con la consecuente alteración de los músculos que sostienen la cabeza y se insertan en la parte alta de la espalda.

  3. Se ha planteado que el 70% de los dolores de espalda que son de causa desconocido tienen relaciones con la maloclusiones.

  4. Los problemas funcionales pueden ocasionar problemas en el crecimiento y desarrollo de los maxilares y a la inversa. Un ejemplo clásico son los pacientes que respiran por la boca. Al no cerrarla prácticamente los dientes se mantienen brotando más aumentando el largo de la cara. La lengua se mantiene en una posición baja para garantizar el paso del aire y hace que el arco dentario superior no crezca en ancho. Son arcos estrechos en los que los dientes no caben y se ven encaramados. La nariz no se desarrolla siendo pequeña y afilada. Como no trabajan los músculos del tórax por ser fácil la respiración por la boca, aparecen escoliosis o desviaciones de la columna, se ve el pecho hundido y hasta los pies del paciente son plano.

Estos ejemplos hablan por sí solo de la importancia de resolver los problemas de la mordida y las alteraciones funcionales que de ellos se derivan.


"Hay una alta relación entre los dolores de cabeza y columna cervical y las maloclusiones"

Si se aprecia alguna inconformidad con la sonrisa, alteración evidente de posición de los dientes porque estén rotados, encaramados o con espacios, o si respira por la boca o tiene problemas al masticar puede ser que necesite tratamiento de ortodoncia. Otra necesidad de tratamiento es cuando se requieren mover dientes para hacer espacios en pacientes que van a ser tratados por prótesis.



¿Cómo puedo estar seguro de necesitar tratamiento y que corresponde?


Cualquier persona que sospeche que necesita el tratamiento debe acudir a una cita con su odontólogo. Lo examinará y le dará las orientaciones de rigor. Existen algunas alteraciones de la mordida y problemas de función que pueden ser tratados por el odontólogo general y los odontopediatras. Aunque seguramente los remitirán al ortodoncista que es el odontólogo especializado en el diagnóstico y tratamiento de las maloclusiones.


En todo caso es preciso hacer una evaluación y diagnóstico que incluye interrogatorio, observación clínica, radiografía panorámica, una telerradiografía, fotos clínicas y modelos de estudio. Con eso se define el diagnóstico individual del paciente y el plan de tratamiento. Es en esencia el que describe el paso a paso del tratamiento. Me gusta verlo como el plano de un edificio en el que se pueden prever el resultado final antes de empezar el tratamiento.





Lamentablemente existe mucho intrusismo profesional, doctores que sin ser especialistas en ortodoncia asumen estos tratamientos sin la menor idea de cómo resolver exitosamente el problema del paciente. En ocasiones resultan en tratamientos extremadamente largos, que agobian al paciente, no alcanzan los resultados ideales y lo que es peor, pueden producir daños al paciente como las reabsorciones radiculares o problemas funcionales de la mordida con posteriores trastornos de la articulación de la mandíbula con el cráneo cerca del oído. En tal sentido recomendamos al paciente que acuda con un profesional y que indague sobre sus credenciales.



¿Cuál es el límite de edad para un tratamiento de ortodoncia?


Actualmente la edad no es una limitante para el tratamiento de ortodoncia.

Los brackets funcionan básicamente con la aplicación controlada de fuerzas para producir los movimientos deseados. Los movimientos se dan por complejos mecanismos celulares que se activan para responder a la acción de estas fuerzas.


Con los años la capacidad de los tejidos para evitar que estas fuerzas le produzcan daño, va disminuyendo. Por eso durante décadas la ortodoncia se realizó principalmente en niños y adolescente. En los adultos se tenían que considerar algunos aspectos para decidir iniciar un tratamiento. Básicamente descartando que tuvieran algún factor de riesgo.


Los adelantos científicos y técnicos nos permiten disponer de brackets y arcos de alambres capaces de producir fuerzas muy bajas y al mismo tiempo eficientes. Se han planteado conceptos nuevos. La edad debe tenerse en cuenta pero no impide que se realice. Aquí se pueden mencionar las técnicas de brackets autoligados o de baja fricción que permiten una aplicación más eficiente de la fuerza que pueden ser menores con mejores resultados. Se dispone de alambres térmicos que cambian su rigidez con la temperatura de la boca y le dan intermitencias a las fuerzas.


"Actualmente la edad no es una limitante para el tratamiento de ortodoncia"

Tenemos varios pacientes que sobrepasan los 50 años en los que se tuvo que realizar tratamiento con brackets porque las posiciones de los dientes habían provocado pérdida de hueso significativa con movilidad dentaria. Los resultados en todos los casos han sido exitosos eliminando la maloclusión y la movilidad inicial de los dientes.


En conclusión no hay límites para la edad aunque puede definir lo que mejor se puede hacer. Igualmente debe señalarse que en los niños puede empezarse tan tempranamente el tratamiento de ortodoncia como su cooperación lo permita y el problema lo requiera. Se pueden utilizar aparatos para corregir funciones y evitar las alteraciones de la mordida. Los brackets por lo general se emplean cuando se tienen al menos los primeros molares y los 4 dientes incisivos permanentes.



¿Qué tipos de brackets hay? ¿Cuál recomendaría?


Digamos que la primera variable importante a considerar es por su funcionamiento con relación a la facilidad de deslizamiento del bracket sobre el alambre. Eso ocurre cada vez que un diente se mueve. Así tenemos los brackets llamados convencionales y los de baja fricción que digamos son de última generación. Estos por su diseño propician que el movimiento dental se más rápido y eficiente con menos fuerzas y por tanto son menos molestos para el paciente.


En promedio los equipos de baja fricción reducen los tiempos del tratamiento hasta en 8 meses. Otra ventaja significativa es que se ha evidenciado en estos equipos son capaces de trabajar el crecimiento del hueso dentoalveolar que es el que sostiene a los dientes, hasta en los pacientes adultos, por lo que disminuyen la necesidad de extracciones por ortodoncia.




Diferencia entre brackets convencionales y autoligables











En la imagen se aprecian los brackets convencionales (izquierda) y los autoligables o de baja fricción (derecha). En los primeros nótese que la liga es la que sujeta los alambres a los brackets produciendo mayor fricción y freno al deslizamiento del diente por el alambre. En los autoligables el alambre es fijado por una puerta rigida que elimina este freno al movimiento.



La segunda condición significativa es más buscada por el paciente y se relaciona con la discreción de los brackets. Importante para pacientes adultos con perfiles de trabajo relacionados con la interacción con el público.


Tendremos los clásicos brackets metálicos y los estéticos. Los primeros son fundamentalmente de acero pero se tienen en oro. Los estéticos se fabrican de resinas, cerámica, zafiro y alúmina. Los hemos mencionados por orden según su evolución en el tiempo y la calidad del material.


Además existen técnicas de brackets linguales que se colocan en los dientes en la cara que mira hacia la lengua, de modo que no se ven. Estas características determinan la tercera variable que es el costo. Los estéticos pueden ser varias veces más caros e igualmente los de baja fricción.


Para seleccionar un equipo las tres variables deben considerarse. Según los objetivos de tratamiento y la edad del paciente se debe optar entre una técnica convencional y una de baja fricción. La segunda siempre es pertinente pero su precio puede ser varias veces mayor. Si no se requiere expansión del arco dental o movimientos significativos y es un paciente joven bien se puede optar por una convencional y no incurrir en altos precios.

Luego se puede considerar brackets estéticos o no, sabiendo que el costo se incrementa con los estéticos. Si es paciente adulto con perfiles de trabajo que demanden discreción la selección es obvia.




Al escoger un equipo de brackets decidiremos entre convencionales o autoligados por la fricción o entre metálicos y estéticos por la discreción.










¿Los brackets duelen?


En primer orden, colocarlos no duele en lo absoluto. Realmente es una cita en la que puedes ir a descansar relajado a la consulta dental.


Una vez colocados se ha aplicado presión sobre los dientes. El movimiento ocurre por un complejo mecanismo de respuestas vasculares y celulares en la que median mediadores químicos. Digamos que son moléculas mensajeras que le ordenan al hueso formar o destruir hueso. En realidad algunas de esas moléculas son las mismas que participan en las respuestas dolorosas.


Por lo tanto los brackets pueden si pueden producir molestias en los primeros días. Algunos pacientes no refieren ningún tipo de molestias, otros sensibilidad al comer fundamentalmente. Esta puede extenderse durante la primera semana.


Posteriormente desaparecen las molestias. Cada vez que ocurra la activación en clínica puede haber alguna sensibilidad pero considerablemente menor a esa primera experiencia.





Durante el tratamiento pueden aparecer aftas bucales que son pequeñas ulceraciones en la mucosa comúnmente conocidas como “fuegos”. Se puede tener a la mano cera de ortodoncia para cubrir la parte del bracket o arco que puede estar lastimando la mucosa para evitar la molestia.


En realidad son puntos salvables y los pacientes en general los logran dominar.



¿Qué tiempo dura el tratamiento?


El tiempo promedio para los tratamientos de ortodoncia es entre 18 y 24 meses. En algunos pacientes puede requerirse más o menos tiempo. Enumeramos algunos factores que pueden influir en el tiempo de tratamiento.


  1. Magnitud de los movimientos dentales que se previeron para alcanzar los objetivos finales del tratamiento. Si los movimiento requeridos son mayores pueden demorarse más.

  2. Tipo de crecimiento del paciente. Las características del crecimiento define si el hueso es más compacto y los músculos pueden ser más fuertes o débiles. Todo esto puede actuar en favor del movimiento dental o tienden a anclar los dientes.

  3. Respuesta biológica del paciente. En términos de cómo reaccionan sus tejidos ante las fuerzas. Es variable entre pacientes.

  4. Tipo de equipo de brackets que se utilice. Los de baja fricción o autoligados tienden a reducir el tiempo de tratamiento en unos 8 meses en promedio.

  5. Planes de tratamientos deficientes o inexistentes que hacen que el tratamiento sea un barco sin rumbo. Muy frecuente cuando no se consulta con especialistas y es una de las causa más frecuentes de los tratamientos tan largos que nos hacen olvidar que tiempo llevamos con brackets y cuantos honorarios se han perdido.

  6. Caída frecuente de brackets retrasan el tratamiento. Es frecuente por el mal cuidado del paciente con los alimentos o cuando se emplean resinas de cementación de mala calidad.

  7. Me gusta señalar a la desesperación. Cuando no se consigue un movimiento deseado la respuesta frecuente es subir la fuerza, a veces hasta por solicitud del paciente. La fórmula es simple: a más fuerza menos movimiento dental. Fuerzas excesivas impiden que llegue la sangre al área del movimiento y con ella los elementos celulares necesarios para que se mueva el diente.



¿Siempre se tienen que extraer dientes?


Solo en algunos casos la extracción es requerida.


Frecuentemente deben resolverse en el tratamiento espacio para que los dientes quepan. Existen varias vías para lograr espacio como puede ser estimular que las bases de huesos del arco de dientes crezca, realizar desgastes a los dientes para disminuir su tamaño y en algunos casos extraer algún diente.


La decisión se toma después de un adecuado proceso de diagnóstico que incluye muchas mediciones y consideración de alternativas. Igualmente debe en todo momento considerar la decisión final del paciente.


"Solo en algunos casos la extracción es requerida"

Extraer cuando no se debe puede dar un aspecto de envejecimiento prematuro a la cara del paciente o dejar arcos dentarios pequeños, antiestéticos y con espacios.

Por el contrario no extraer cuando corresponda, puede dejar una cara larga, ancha o con los labios abultados con un aspecto de trompudito. Igualmente los dientes quedan con angulaciones excesivas hacia afuera que pueden ser perjudiciales con los años produciendo pérdidas de hueso con movilidad dental.



¿Qué no se puede comer con los brackets?


En realidad se puede comer casi todo. El tip es saber que siempre debes hacerlo con cuidado. Picar los alimentos y masticarlos con cuidado. Por ejemplo no se debe cortar una manzana con los dientes. Debe lasquearse con un cuchillo e ir pasandolos pedazos.

No obstante recomendamos no comer chicles, ni caramelos de consistencia melcocha o duros, ni frutos secos como el maní.


Hay que considerar que los brackets complican la higiene bucal al tener más obstáculos en la boca para el cepillado, se forma más placa dentobacteriana que produce la caries dental y la inflamación de las encías. En tal sentido se recomienda una dieta sana rica en vegetales, frutas y proteínas, evitando los carbohidratos.


¿Cómo debe ser la higiene bucal?


Es una pregunta importante. Cuando se comienza un tratamiento de brackets hay que considerar un cambio en los hábitos de higiene. Son un reto para la limpieza bucal pues son más superficies a limpiar pero además con recodos y escondrijos. La presencia de placa dentobacteriana aumenta notablemente. La placa se compone por bacterias, azúcares y ácidos que estas generan y restos de alimentos. Es la causante de la inflamación de las encías y las caries dentales.


Cepillarse adecuadamente es la manera indicada para evitar que se generen gingivitis y caries dental.




Las fotos muestran una técnica fija de brackets Synergy colocada a la paciente y con un mes de antelación y puede notarse la inflación de la encia de los premolares e incisivos laterales por una inadecuada higiene bucal.




Le sugerimos algunos tips a considerar.


1. Cepillarse los dientes cada vez que ingiera alimentos y antes de dormir.


2. El tiempo de cepillado debe incrementarse pues se añaden nuevas superficies. En promedio pueden ser necesarios de 5-8 minutos.


3. Se deben incluir en el cepillado todas las superficies los brackets variando la angulación del cepillo contra la cara de los dientes. Primero a 45 grados contra la cara del diente y por encima de los brackets para limpiar entre sus postes y la superficies de los dientes. Luego a 90 grados para limpiar el frente de los brackets y finalmente a 45 grados por la parte inferior de los brackets.



El cepillo debe detallar la parte superior del bracket colocándose a 45° con respecto a la cara del diente (1), el frente del bracket a 90° contra el diente (2) y nuevamente a 45° por debajo del bracket para limpiar su parte inferior (3). Se realiza con movimientos de vaivén.










4. Debe tener a mano los cepillos interdentales para limpiar caras laterales de los brackets por detrás de los alambres y los espacios interdentarios como se muestra en la figura




















5. Enjuagar la boca con abundante agua al terminar el cepillado para que arrastre los restos de alimentos y de la placa dentobacteriana.



¿Con los brackets se puede hablar con normalidad?


La respuesta es absolutamente sí. Con casi todos los aditamentos que se utilizan en ortodoncia el paciente puede puede hablar con normalidad. En ocasiones al inicio puede requerir tiempo y algo de práctica pero el paciente suele adaptarse.

Pocos pacientes pueden referir cambios en su manera de hablar pero suele estar más asociado a los cambios que sienten en su actividad muscular que a registrar verdaderos cambios en la correcta fonación.



¿Se puede besar con los brackets?


Igualmente sí. No constituyen un estorbo en realidad. El pacientes se adapta a realizar todas sus funciones bucales sin mayores dificultades.

Para algunas parejas puede llagar a convertirse en algo entretenido o motivo de jocosidad.



¿Los brackets pueden dañar los dientes?


Por si solo los brackets no producen ningún daño. Pero recordamos que son barreras que pueden detener placa dentobacteriana y restos de alimentos en cantidades significativas.


En pacientes con malos hábitos higiénicos que dejan de cepillarse por largos periodos de tiempo o lo hacen de manera insuficiente, pueden aparecer pigmentaciones blancas en los dientes alrededor de los brackets por la acción bacteriana. En realidad se corresponde con caries dentales en la zona que pueden tener gravedad variable.

Igualmente puede haber daño en las encías por la falta de higiene.


Siendo justos el problema no es el bracket. En pacientes con una buena higiene bucal esto no sucede.




Paciente con 9 meses de tratamiento con cepillado muy deficiente que reiteradamente se le señala la importancia del correcto cepillado. Las flechas blancas muestran alteraciones significativas de las encías. Las flechas negras indican zonas de abundante placa dentobacteriana.







Igualmente debe significarse que el uso excesivo de las fuerzas durante el movimiento dental puede producir pérdidas significativas de hueso de soporte dental originando movilidad dentaria. También se han descrito reabsorciones radiculares, es decir acortamiento de la raíz del diente que en ocasiones pueden comprometer su vitalidad y permanencia en la boca.


Con los debidos cuidados por parte del profesional la ortodoncia suele ser un tratamiento muy seguro.



¿Puedo usar brackets si estoy embarazada?


En las embarazadas se dan muchos cambios hormonales y se ha documentado un alto riesgo de pérdidas óseas rápidas y sin control en pacientes con brackets. La recomendación es evitarlo.


En caso de ser necesario debe haber un seguimiento minucioso por parte del ortodoncista para tomar conductas rápidas en caso de ser necesario.



¿Es necesario extraer las muelas del juicio para los brackets?


Lamentablemente aún existe aún el concepto de que siempre que se ponen brackets deben extraerse los cordales o muelas del juicio, siendo más los que se extraen que los que deberían.


El argumento más fuerte es que empujan los dientes hacia adelante provocando el fracaso del tratamiento. O señalan que es necesario para conseguir espacio.

En realidad el problema es más complejo y debe evaluarse puntualmente en cada paciente.


¿Dan espacio cuando se extraen? Solo en la arcada superior es posible llevar los diente posteriores hacia atrás con la intención de conseguir espacio. En la inferior se reconoce que la posibilidad de éxito moviendo los molares hacia atrás es casi nula por ser el hueso mandibular muy compacto. Por lo tanto no justifica que se extraigan por esta razón.





¿Empujan los dientes hacia adelante? Bueno en realidad es una de las mayores controversias científicas de la odontología moderna. Cada vez existe más evidencia que no son los culpables del corrimiento hacia adelante de los dientes. Algunos elementos:

  1. La fuerza de brote de los cordales no es suficiente para desplazar los 7 dientes que le preceden.

  2. El corrimiento de los dientes también se dá en pacientes que no se le formaron los terceros molares.

  3. Se ha demostrado que la manera que mordemos continuamente es el estímulo principal para que los dientes se muevan hacia adelante pues existen componentes horizontales de fuerza. Sería como si tuviéramos una tijera tratando de cortar un clavo, mientras más lo intentamos el clavo se desplaza hacia adelante.

  4. Existen otros mecanismos más complejos de crecimiento de los huesos maxilares que provocan que los incisivos inferiores se “monten” unos sobre otros.


La consideración más importante para decidir la extracción de los cordales es cuando se puede predecir que no tienen espacio para salir totalmente y eso puede producir otros problemas que si determinan su extracción.


En conclusión recomendamos que no sea un asunto que se tome a la ligera y la respuesta a la pregunta inicial si deben extraerse por los brackets: solo en algunas ocasiones muy contadas y bien estudiadas.



¿Después del tratamiento los dientes pueden regresar a su posición inicial?


Los dientes tienden a regresar a su posición inicial. En la literatura se señalan muchos factores relacionados con esto. Se ha descrito que hasta el 70% de los pacientes tratado recidivan, es decir, los dientes tienden a alterar su posición.


Por eso se tienen que emplear aparatos de contención que permiten mantener los resultados alcanzados.


El tipo de aparato debe evaluarse en cada caso aunque recomendamos en los pacientes adultos que siempre que la mordida lo permita, sea fija. Consiste en la cementación de una pequeño alambre o barra de metal que va por la cara de los dientes que mira hacia la lengua, es decir por dentro. Se cementa de manera permanente en los dientes anteriores. No se ve pues queda oculta detrás de los dientes. Bien elaboradas son cómodas y de fácil limpieza.


"Los dientes tienden a regresar a su posición inicial"

El concepto más defendido actualmente es que use de por vida en pacientes adultos. En los niños y adolescentes al menos hasta que termine el crecimiento y desarrollo.

Igualmente pueden emplearse aparatos removibles que el paciente puede retirar a voluntad. Estos requieren buena higiene y deben cuidarse de pérdidas y roturas que obligan su reposición para evitar recidivas.



Esperamos que esta publicación contribuya a su cultura sobre los brackets y tratamientos de ortodoncia y le animen a iniciar su tratamiento si los necesita. La recomendación de oro es que consulte a un especialista.
















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